Apelando a la gesta de El Toralín

By Roberto Ugarte

Que nadie se lleve a engaño, la eliminatoria se ha puesto muy cuesta arriba para la SD Ponferradina tras el 2-0 encajado ayer en el Rico Pérez de Alicante, pero si algo queda es el partido de vuelta en El Toralín, con 8.000 almas arropando y empujando al equipo en busca de una remontada que pase a los anales de la historia y lleve al equipo berciano de nuevo a Segunda División “A”. Desde luego la afición, que ayer acompañó al equipo hasta Alicante en un número de 2.000 aficionados, se lo merece.

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El partido de ayer fue más táctico que técnico, y ahí la Deportiva se desenvuelve bien. Amaral planteó un choque en el que una de las claves era destruir en gran medida la capacidad de crear juego del conjunto alicantino. De nuevo en esa labor emergió la figura de Dani Borreguero, acompañado por Elías y bien apoyados también por Sergio Mantecón. Las bandas fueron para Teo y Rubén Vega, que se sumaron al buen trabajo de sus compañeros. La primera parte deparó un par de ocasiones en la testa de Óscar de Paula y un disparo de Borreguero que despejó bien Unanua. El Alicante no se acercó con peligro a la meta defendida por Cabrero y el meta fue un convidado de piedra en esta primera mitad.

En la segunda parte los cambios introducidos por el técnico local José Carlos Granero surtieron un efecto para la Deportiva que puede ser devastador para el devenir de la eliminatoria. Fruto de esos cambios, un hombre de refresco, el delantero catalán Joan Tomás rubricó su tarde de gloria con dos goles en los últimos quince minutos del encuentro que dejan la eliminatoria muy cuesta arriba para el conjunto berciano, si bien la eliminatoria no está acabada y los 90 minutos en Ponferrada pueden dar para mucho, incluso para la heróica.